Las escuelas pedagógicas

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Fragmento de la obra Yo, Aldebarán. Una reflexión novelada acerca de la práctica docente, por el Psic. Fernando Reyes Baños (2001), Editorial Sagitario.

_ Hace algún tiempo, asistí a un curso de formación docente y en una de las sesiones, el instructor nos habló de las diversas etapas por las que ha atravesado la escuela a lo largo del tiempo. Al final de esa sesión cada participante tenía que definir su posición respecto a estas etapas y explicar el motivo de su elección. Antes de hablarles de la opinión de los participantes, incluyendo la mía, me gustaría explicarles brevemente lo que nos dijo el instructor en esa ocasión, para después comentarles cuál es mi reflexión acerca de esta experiencia.

"El instructor comenzó hablándonos acerca de la problemática básica de la práctica docente, constituida por varios elementos, que en conjunto dan como resultado, la concreción misma de la escuela. Estos elementos son: la finalidad de la institución educativa, la autoridad que en ella se ejercita, la interacción entre las personas que la hacen posible y el currículo que estructura sus planes y programas de estudio".

"Evaluar estos elementos __ nos dijo __, y por ende la práctica docente que se efectúa en una institución escolar determinada, implica adoptar alguna postura que conceptualice a la escuela como un objeto de conocimiento susceptible de ser abordado teóricamente, con el propósito de alcanzar una explicación más coherente del proceso de enseñanza-aprendizaje que la caracteriza, lo que trae como consecuencia (en lato sensu), analizarla como un producto histórico, como una organización social (y por lo mismo, transitoria y arbitraria) y como un aparato ideológico especializado. Esto significa que, lo que denominamos "escuela", esa institución que ha forjado el hombre a lo largo de la historia para educar, podemos concebirla como una serie de proyectos educativos distintos que han evolucionado a través del tiempo. Tales proyectos, que hallaron su pertinencia en diferentes contextos sociales al haber respondido a las necesidades de una época y de una sociedad particulares, siguen respondiendo, de diversas formas, a las demandas del mundo contemporaneo, aunque cuando muchas de sus características ya no sean tan satisfactorias. Me permití traerles en una cartulina, un cuadro que sintetiza las principales características de estos diferentes proyectos educativos".

Margarita se levantó del sillón donde estaba sentada, se dirigió a la sala y momentos después regresó con una cartulina Bristol que, al tomar asiento otra vez, mostró a los demás:


TRADICIONAL

NUEVA

TECNOLOGICA

CRITICA

- Autoritarismo y Magistrocentrismo.
- Memorización de parte de los alumnos y Verbalismo de parte de los maestros.
- Aprendizaje pasivo de alumnos.
- Integración acrítica al sistema social.

- Libertad del alumno(Paido- centrismo).
- Desarrollo de la personalidad.
- Comunicación intra-aulica.
- Creatividad.
- Exaltación de la naturaleza.
- Cooperación.

- Conductismo.
- El profesor ofrece estímulos para lograr respuestas
- Uso de tecnología.
- Utilitarismo.
- Ahistoricidad.
- Cientificidad.
- Planeación lógica y racional.
- Meticulosidad y detallismo.

- Análisis institucional
- Cuestionamiento a situaciones sociales.
- Examen del problema del Poder.
- Explicaciones Psicoanalíticas de las relaciones sociales en el PEA.



__ Oye Margarita __ objetó entonces Fernando __ ¿Qué pretendes con eso?
__ Para la próxima __ protesto Bernard __yo voy a traer mis acetatos y toda la cosa para no quedarme atrás.
__ Calma muchachos __ trató de tranquilizarlos Anita__ nuestra compañera sólo quiso hacer más amena su presentación trayéndonos material ya elaborado.
__ Nada más porque nos dijiste “muchachos” no la demandaremos. Opino finalmente Bernard.
__ Bueno __ continuó Margarita __ después de este cuasi-linchamiento por parte de mis amigos de toda la vida continuaré. Tenemos que, los diferentes proyectos educativos que han existido a lo largo de nuestra historia son generalmente clasificados en cuatro grupos principales:

El primero se denomina Escuela Tradicional y como pueden ver, prioriza la figura del maestro por encima de la del alumno. Es el maestro prácticamente el responsable de cómo llevar a cabo el proceso y cómo evaluarlo, en tanto que el alumno sólo permanece receptivo a las órdenes que éste le pueda dar, pues es a él a quien se considera depositario de todo el saber.

El segundo es llamado Escuela Nueva y está formado por toda una serie de tendencias que trataron de hacerle frente al proyecto anterior, presentando características que pretendían ser innovadoras y libertarias. Un ejemplo de estas tendencias, que en realidad tuvo pocas repercusiones precisamente por su radicalismo, fue la corriente desescolarizante de Iván Illich.

El tercero se nombra generalmente como Escuela Tecnológica y su misión es eficientar el proceso educativo, haciendo uso de medios tecnológicos y de programas bien establecidos en aras de obtener resultados concretos.

Finalmente, el cuarto es llamado Escuela crítica. Tiene sus fundamentos en las ideas de Freire y consiste en el cuestionamiento y análisis de la realidad social para la formación de personas responsables y transformadoras de su medio.

"Hay que aclarar que ninguno de estos proyectos es mejor que el otro. Para valorarlos en su justa dimensión es necesario considerar la pertinencia de sus bondades de acuerdo a la época y al tipo de sociedad en la que originalmente surgieron y de qué manera se relacionan con nuestras circunstancias actuales. Me parece que no está de más revisar, con mayor detenimiento, de qué trata cada uno de los proyectos que les he presentado, conocer sus pros y sus contras y definir cuál podría ser el más propicio para nuestra práctica docente. En lo personal, considero que de los cuatro pueden rescatarse elementos importantes ya que, por más que lo evitemos, no podemos dejar de utilizar las ventajas de uno u otro proyecto, si realmente deseamos que nuestra práctica docente sea de calidad. Aunque yo no esté muy de acuerdo con la Escuela Tradicional, es innegable que en muchas ocasiones tendré que utilizar la conferencia para impartir mis clases, y aunque mi propósito sea estimular la libertad de mis estudiantes al darles ciertos márgenes de tiempo y actividades que crea estimulan su creatividad, es innegable también, que me interesa que la planeación que haga de mi curso sea eficiente y por lo mismo eficaz a la hora de presentar resultados. También me interesa que mis estudiantes, no sólo se integren al sistema social de manera efectiva, sino también que cuestionen la realidad a la que están colaborando en dar forma, que sean críticos en cuanto a sus haceres y no sólo borregos hacedores de dinero para sí mismos, y finalmente, que trabajen en beneficio de su nación y del pueblo que es parte innegable de ésta”.

"En la última parte del curso, la mayoría de los maestros que estuvimos presentes concordamos con la misma opinión que yo les acabo de exponer aquí; sin embargo hubo unos pocos elementos, particularmente un sector (detalle del cual hablaré más tarde), que dijeron haber llegado a una conclusión diferente después de una 'acalorada reflexión' en su mesa de trabajo y ésta era que: no les había quedado ninguna duda, después de haber hecho toda esta revisión, de que la Escuela Tradicional seguía siendo la mejor modalidad para impartir sus clases y que seguirían fomentándola como hasta entonces lo habían hecho. Estoy de acuerdo en que todo el mundo tenga derecho a dar una opinión diferente y que pueda exteriorizarla libremente. Estoy de acuerdo en que respetar esas diferencias y esas expresiones sea un principio clave para mantener una sociedad democrática. Estoy de acuerdo en que esos señores hayan visto confirmada su creencia _que tal vez durante décadas_ han tenido sobre la forma correcta de dar clase. Pero también digo: ¡Está bien que frieguen pero que respeten el diez de mayo!... Creo que el objetivo de este curso era, precisamente, tener en cuenta los elementos de las diferentes Escuelas y formarse una opinión sincrética acerca de lo que debe ser la práctica docente.

__ ¿No crees que estás siendo un poquito rígida con tus apreciaciones Margarita? __ Le preguntó Beltran __ Tal vez las personas a las que te refieres sí entendieron perfectamente todo lo que el instructor quiso decir, pero al final optaron por el partido que creyeron mejor y su decisión me parece que es tan válida como la tuya, que en cambio fue apoyada por la mayoría del grupo.

__ Estoy de acuerdo con Beltran, opinó Fernando.

__ "Muchachos" me doy cuenta de la contradicción en la que aparentemente estoy cayendo, pero no es la primera vez que me entero de maestros que reciben uno, dos, tres y quién sabe cuántos cursos más de formación docente y, desafortunadamente, su manera de dar clases no cambia, y en algunas ocasiones, son maestros que por los comentarios de sus mismos alumnos sabemos que sus clases son tediosas porque siempre emplean el mismo método. Es entonces cuando me cuestiono sobre lo que está pasando. Podríamos equilibrar la balanza y distribuir la responsabilidad en muchos factores para poder analizar una situación como ésta, desde los alumnos hasta el mismo instructor, pero en esta ocasión estoy confrontando al maestro y le estoy preguntando a él acerca de lo que cree que está haciendo. Si admitimos, tal y como ustedes lo han mencionado ya durante esta reunión, que la educación es, en esencia, un proceso de transformación, entonces ¿qué tan dispuestos estamos nosotros mismos para asumir esa transformación? ¿O es que nos creemos inmunes o peor aún completos? Hay un detalle: los maestros que defendían la posición tradicionalista ya eran personas maduras y aunque nos cueste trabajo admitirlo: entre más grande es uno más difícil nos resulta cambiar nuestros hábitos, a lo que todavía podríamos agregar el hecho de que los maestros llegamos a ser, con cierta frecuencia, un poquito egocéntricos. Cuando asistimos a un curso de actualización docente muchas veces vamos con la actitud de "¡Ja, a ver que me puede enseñar este novato! Si yo tengo 'añales' ya dando clase", ¿No es cierto? En fin, creo que mi intervención fue más catártica que otra cosa, pero a veces es más sano para una ocuparse sólo de la denuncia, antes que del anuncio mismo. Si es que debo de llegar a una conclusión esta sería la siguiente: creo que el maestro, nosotros, debemos admitir que siempre habrá algo que aprender, y por consiguiente, siempre habrá algo de nosotros susceptible de tener una transformación.

6 Comentarios:

Anónimo dijo...

excelente la apreciaciòn sobre el tema

Fdo. R. Baños dijo...

Anónimo: ¡Muchas gracias por compartir con nosotros tu comentario! Saludos

Fdo. R. Baños dijo...

:O Me pregunto... ¿Tú comentario me quitará un segundo de tranquilidad? Me alegra que se tomen la molestia de comentar en nuestro blog, pero ojalá que no perdieran de vista que las personas que colaboran aquí con sus artículos tuvieron la pericia de escribir lo que publicaron, tuvieron el valor de mostrar su nombre y tuvieron el tino de pensar en lo que transmitirían y dejarían aquí para la posteridad y eso, estimado comentarista, no se ve reflejado en tu seudocomentario; por ese motivo y porque a leguas se ve que lo hiciste malintencionadamente, no agradezco tu comentario. ¿Tú comentario me quitará un segundo de tranquilidad? Con todo respeto: ni la milésima parte de uno. Saludos!

Anónimo dijo...

Soy jose
me parece excelente sobre todo cuando la vieja data de profesores no cambian su modo enseñar, al respecto estoy realizando una investigacion de las escuelas pedagogicas y hasta el momento tengo 6 escuelas, me podrias ayudas con algun link sobre el tema

Fdo. R. Baños dijo...

Hola José:

Esperando que estemos de acuerdo en qué se entiende por "escuela" (en pedagogía), te comparto algunas referencias que, probablemente, te serán de mucha ayuda:

Algunos libros (esenciales)

• Suárez Díaz, Reynaldo (2002) La educación, 2da. edición, Trillas, México, D.F.
• Ávila Penagos, Rafael (2007) Fundamentos de Pedagogía: Hacia una comprensión del saber pedagógico, Magisterio, Colombia.
• Chapela, Luz María (2007) Saberes en Movimiento. Reflexiones en torno a la educación, 1ra. Edición, Nostra ediciones, México.
• Gadotti, Moacir y cols. (2003) Perspectivas actuales de la educación, Siglo XXI, Buenos Aires.
• De zubiria, J. (1994) Los modelos pedagógicos contemporáneos, Merani, Bogotá.
• Freire, Paulo (2001) Educación y actualidad brasileña, Siglo XXI, México.
• Granja Castro, Josefina (2003) Miradas a lo educativo, Plaza y Valdés, México.
• Palacios, J. (1999) La cuestión escolar: críticas y alternativas, Fontamara Colección, México, D.F.

Algunos sitios en Internet

• http://epaa.asu.edu/epaa/v7n32/
• http://www.cuides.ur.mx/textos/applei.htm
• http://www.geocities.com/brunner_cl/global.html
• http://www.unesco.org/education/educprog/lwf/dl/learning2020.pdf

¡Saludos!



El contenido plasmado en este blog es producto de la reflexión de su autor, de sus colaboradores y de los pensadores que en él se citan. Cualquier semejanza con la realidad o alguna ficcón literaria, televisiva, psicótica paranoide o de cualquier otra índole es mera coincidencia

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