¿Sabes quién fue proteo?

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Por el Psic. Fernando Reyes Baños

Según la mitología griega, se trataba de una divinidad marina que tenía una cualidad fantástica: la de convertirse en cualquier animal que deseara voluntariamente. ¿Te imaginas lo que podrías hacer si tú también pudieras hacerlo? Tan pronto tuviéramos conciencia de nuestro poder podríamos convertirnos en el animal que quisiéramos, ¿En qué animal te convertirías primero? ¡Claro! Tendríamos que ser cuidadosos a la hora de elegir, pues dependiendo de la forma que quisiéramos adoptar podríamos poner, en mayor o menor peligro, nuestra integridad al ubicarnos en algún punto poco conveniente de la cadena alimenticia. Si nos convirtiéramos en un león sólo para ver que se siente ser uno de los depredadores más feroces que hay tendríamos que asegurarnos primero de no estar dentro de una plaza comercial pues ocasionaríamos un tumulto, y si nos convirtiéramos en un mosquito para escapar de la clase del profesor más aburrido, más nos valdría ponernos a salvo de cualquier mano humana o revista que pudiera acabar con nosotros.

Aceptémoslo: convertirse en un animal no sería tan sencillo como se ve en las caricaturas, pero... ¿Y sí además de los animales pudiéramos convertirnos también en otras personas para adoptar la forma de, por ejemplo, un artista de moda, un político importante o un as del deporte?

La cosa parece más sencilla, ¿no? Claro que primero tendrías que pensar en cómo le harías para sacar al original de escena, después ingeniártelas para actuar como la persona que elegiste ser para finalmente integrarte a una vida ya comenzada que, tarde o temprano, acabaría seguramente por obligarte a cumplir con sus propias obligaciones y sacrificios. Como que de pronto contar con una cualidad tan fantástica como la de Proteo no suena tan fascinante, ¿verdad?

Afortunadamente para nosotros, el poder de convertirnos voluntariamente en cualquier otro ser viviente nunca será una opción en nuestra vida. ¿Por qué? Porque no hay en la realidad quien pueda tener esa fantástica cualidad. Así de simple. Pero no te desanimes. El panorama es mucho más alentador de lo que tú te imaginas. En realidad cualquiera de nosotros puede cambiar y ser lo que quiera si en verdad desea hacerlo. Por supuesto que no podrás transformarte en algún animal de esos que salen por Discovery Channel o en algún artista, político o deportista de los que tantos chismes circulan en las revistas que desfilan en los salones de belleza.

Lo que sí puedes hacer es transformarte tú mismo en lo que tú quieras ser. ¿Y a dónde va uno para sacar una solicitud para eso? Esa es la mejor parte: tú tienes la fórmula mágica que podrá convertirte en lo que desees.

Bueno, en realidad la fórmula que cada uno de nosotros llevamos dentro no es mágica. ¡Vaya! Ni siquiera la llevamos dentro tal cual. Con nuestras ganas de hacer bien las cosas tenemos el punto de partida para construir esa fórmula, y cuán mágica sea, dependerá de cuánto deseemos realmente transformarnos en alguien, no tanto que sea diferente a lo que somos actualmente (pues ya vimos que tal cosa es imposible), sino mejor. En eso consiste nuestro poder, nuestra cualidad fantástica: nuestra manera de transformarnos en algo diferente a lo que somos es transformarnos hoy en alguien mejor que ayer. ¿Y cómo podemos hacer eso? La cosa es calmada, decía Clavillazo en sus películas, y siempre se ha dicho que Roma no se hizo de la noche a la mañana, ¿no es cierto? O parafraseando lo que le dijo el conejo blanco a Alicia: “comencemos… por el comienzo”. Tu primera tarea es hacerte una pregunta. Fíjate bien porque esta pregunta, probablemente, pueda representar lo más importante para ti en estos momentos. No te la tomes a juego porque en ello está en juego tu vida. Si, leíste bien, tu vida. Así que presta atención. La pregunta es la siguiente: ¿Qué estoy haciendo aquí y ahora para transformarme en alguien mejor? Tal vez te parezca una pregunta simple, pero léela de nuevo. Pon atención a cada una de las palabras que la forman. Asegúrate de que la haz comprendido bien. "¿Qué estoy haciendo aquí y ahora para transformarme en alguien mejor?" ¿Estás seguro de que ya captaste bien la idea? De acuerdo. Ahora disponte a dar una respuesta. Comienza a pensar.



El contenido plasmado en este blog es producto de la reflexión de su autor, de sus colaboradores y de los pensadores que en él se citan. Cualquier semejanza con la realidad o alguna ficcón literaria, televisiva, psicótica paranoide o de cualquier otra índole es mera coincidencia

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