Habla, pero no mires

0

Por el Psic. Fernando Reyes Baños

Hace una semana la ciudad y puerto donde actualmente vivo lucía así...


...nada del otro mundo, si comparamos cómo se vería cualquier otra ciudad y/o puerto si también se viera afectado por una fuerte lluvia que fuera provocada, como ocurrió en este caso, por la cercania con una tormenta tropical.

Atrapado en una conocida plaza comercial, me dediqué a observar la lluvia caer, el viento soplar, la gente correr y el agua pasar...


Pero hubo detalles que no pude dejar pasar. En mis esfuerzos por intentar avanzar, me topé con escenas caóticas que, eran de esperarse si se piensa en la intensidad con que la lluvia cayó en tan poco tiempo, pero (¡Mal rayo me parta!) no tenían porque evidenciar el descuido con que mi gente (incluyéndome yo si acaso alguien pretende señalarme también con su dedo acusatorio) trata el entorno por el que transitamos todos los días, el mismo que nos permite andar de un lado a otro, el mismo que se tiende a nuestros pies para que hagamos valer la supuesta ventaja que tenemos y que el universo, con todo su inconmensurable poder, no tiene: ser conscientes de nosotros mismos, de los demás y del mundo en el que vivimos.


Si alguna vez la cámara incluida en los teléfonos celulares fue conveniente para fotografiar una situación que espontáneamente se presenta no se me ocurrió mejor ocasión que esa para utilizarla y, mientras tomaba estas imágenes, pensé avengonzado: ¿serán necesarias lluvias tan intensas como éstas, que casi nos avienta nuestra basura a la cara, para que podamos darnos cuenta que, como pueblo, nos falta todavía muchísimo por crecer? Porque muchos mexicanos, solamente cuando viajan o se pasan al otro lado de la frontera, se portan bien, tiran la basura en su lugar como gente civilizada, como gringos que saben lo que es vivir en el primer mundo, pero... ¿Por qué les cuesta tanto trabajo hacerlo aquí? Nuestro suelo, nosotros mismos, ¿no nos merecemos el mismo respeto?


Me acordé también de esa frase que tanto hacen circular los medios locales: habla bien de aca, pero... ¿Cómo hacerlo cuando la realidad te escupe en la cara algo tan divergente? No hablo de una interpretación de la realidad o de una realidad socialmente construida, hablo de una realidad externa al sujeto, susceptible de ser interpretada (¡Eso sí!), pero irrefutable como punto de partida. ¿De qué se trata entonces?


Un interlocutor imaginario, en pro de la buena imagen que algunos están defendiendo a través de los medios locales, diría: habla, pero no mires, así te será más fácil hablar bien de lo que sea ("corazón que no ve..."); mira, pero sigue hablando bien de cualquier manera, porque se trata de proteger nuestros intereses (¿de quiénes exactamente?); por eso yo mejor digo: mira y mejor escríbelo, con la esperanza de que los que presumen que están haciendo bien su trabajo (y ganando mucho dinero por eso) se dignen a mirar más allá de su espacio de confort y de sus intereses y vean la basura que, administración tras administración, han ido acumulando.



El contenido plasmado en este blog es producto de la reflexión de su autor, de sus colaboradores y de los pensadores que en él se citan. Cualquier semejanza con la realidad o alguna ficcón literaria, televisiva, psicótica paranoide o de cualquier otra índole es mera coincidencia

Periplos en red busca crear espacios intelectuales donde los universitarios y académicos expresen sus inquietudes en torno a diferentes temas, motivo por el cual, las opiniones e ideas que expresan los autores no reflejan necesariamente las de Periplos en red , porque son responsabilidad de quienes colaboran para el blog escribiendo sus artículos.



Periplos en Red

Grab this Headline Animator

 
Ir Abajo Ir Arriba