Del martes 13...

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Por Rodrigo Juárez Ortiz


Entre el pensamiento tradicional existe la creencia de que algunos días, algunos acontecimientos, algunos objetos, algunas acciones u omisiones, en variadas situaciones, en su caso, son considerados como de buena o mala suerte. Al respecto, algunas personas consideran el martes 13 y otras el viernes 13 como días de mala suerte.

Solo que nuestro apuntamiento inicial no se debe a esta conseja popular sino solo a que el retropróximo día martes fue día 13, sí, 13 de Septiembre, un día que en la historia de nuestro país es de trascendental importancia, habida cuenta de que se dieron en esta fecha, acontecimientos que fueron decisivos en el devenir de nuestra Patria.

Atendiendo a la cronología, empezando por el año de 1813, un 13 de Septiembre ( como el referido) se celebró en la ciudad de Chilpancingo, ahora capital del Estado de Guerrero, la apertura del Primer Congreso de Anáhuac, convocado por el insigne y epónimo prócer de nuestra Independencia Don José María Morelos y Pavón, con la intención de señalar las pautas a seguir ante la inminencia de tener una nueva estructura jurídico-política para nuestra nación ( presentando sus histórico documento llamado Los Sentimientos dela Nación) en el señalamiento de los cauces menester y determinar qué clase de país queríamos, después de la cruel y esclavista dominación española por casi trescientos años,

Se trataba de darle un cambio radical a la estructura dominante en donde no existiera la execrable y abominable esclavitud, la oportunidad de tener un país de libertades, la oportunidad de tener una sociedad en donde no hubiera los excesos y diferencias entre los muy ricos y los muy pobres, en fin, buscando siempre lo mejor para este pueblo nuestro que es digno de mejor destino, pero que, lamentablemente, el haber padecido las guerras intestinas, entre hermanos durante el S. XIX, en donde los intereses mezquinos de quienes detentaban el poder económico, militar y eclesiástico de entonces luchaban por continuar gozando de los privilegios que durante años habían disfrutado, a costa de la ignorancia, miseria y sobre todo de la esclavitud de nuestro sufrido pueblo, no se han concretado en la forma deseable y necesaria. La suya fue una gran y trascendental aportación para el futuro de nuestra Patria como un país libre y soberano.

Es pues, lamentable, que nuestro pueblo y en especial el de Guerrero, a pesar de la acción patriótica de muchos de sus hijos y de sus “gobernantes” actualmente se encuentre todavía sumido en altos índices de pobreza, ignorancia, violencia, desigualdad y marginación, entre otros, que se trató de desterrar, entonces y que se trata de desterrar ahora. El otro evento de un 13 de Septiembre pero de 1847, y que estamos recordando en su CLXIX Aniversario, se debió a la defensa heroica que los cadetes del entonces Colegio militar hicieron de su sede que era el Castillo de Chapultepec, en contra del ejército invasor de México que era el de los EUA. Es decir, que en su afán expansionista, los gringos, después de robarse prácticamente el territorio de Texas en 1836, por parte de los colonos a quienes se había dado la oportunidad de trabajar en ese territorio y después de la guerra por ello, se adhirieron a los EUA. Es el caso de que en 1847, ante las reclamaciones de México sobre el territorio de Texas, los gringos decidieron entrar en guerra después de que unos de sus soldados fueron muertos en el Río Grande (ahora Bravo), habiendo pasado y acampado mas de 200 kilómetros desde el Río de las Nueces ( en territorio de Tamaulipas) que era la frontera natural en esa zona. Es el caso que se desató la guerra con la autorización del Congreso estadounidense y la flota de guerra de ese país, tomo los puertos de ambos litorales y teniendo dificultades por lo extenso del territorio y la falta de vías de comunicación, decidieron entrar por Veracruz y luego tomar la capital, pero antes de ello hubo algunos encuentros ya de todos conocidos en los Llanos de Padierna, en Churubusco, en Molino del Rey y claro, en el Castillo de Chapultepec en donde los heroicos cadetes defendieron su Colegio y a la Patria, de los invasores gringos. Una vez mas, la derrota sufrida por los mexicanos obedeció a una falta de unidad, por las luchas fratricidas por el poder y para seguir gozando de los privilegios que tenían las clases poderosas, entonces representadas por la alta jerarquía católica, los ricos de siempre y los militares, facilitando el triunfo del ejército invasor, con la pérdida de mas de la mitad de nuestro territorio. Honremos a nuestros héroes trabajando juntos para el engrandecimiento de nuestro país. O usted, patriota lector, ¿Qué opina?

De la cantaleta

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Por Rodrigo Juárez Ortiz


De dar pena ajena con la misma cantaleta, pero no se puede evitar el insistir en remediar un problema atávico, crónico, permanente, constante, inveterado y general que es el de la basura.

Por si alguien todavía no lo sabe, en términos generales a la basura la entendemos como la mezcla de desperdicios, revueltos, de carácter orgánico e inorgánico o sea, cáscaras de frutas, vegetales, sobras de comida, etc. y por otro lado, plásticos, metales, vidrios, etc., y cuando mezclamos y lo ponemos todo junto, entonces estamos frente a lo que llamamos basura.

Ante esto y para no contaminar con la misma se ha optado por hacer la separación de ambos tipos de desperdicios, industrializándolos, reciclándolos y reutilizarlos. Y esta separación ya se inculca entre los niños en las escuelas, para hacer que sus padres también eviten juntar basura, toda vez que éstos, no aprenden del todo la mecánica para la solución, en parte, del problema, separación que debe respetar, también, el personal recolector de la misma.

En fin, estamos frente a un gravísimo problema, que para “consuelo” de muchos, se presenta en todo el mundo, solo que algunos países civilizados lo están remediando de la mejor manera posible, entre otras, teniendo centros de acopio de material reciclable para su consecuente industrialización, y en nuestros lares, lamentablemente, todavía los incineramos, a cielo abierto o, en su caso, acumulándolo por capas, enterrándola, en los llamados rellenos sanitarios, y en ambos casos, con la terrible contaminación consecuente.

Sin embargo, uno de los pasos para menguar el problema y que ayudaría bastante a la amenaza permanente de la contaminación ambiental es lograr que nuestros visitantes y nuestros habitantes localesNO ARROJEN BASURA EN LAS PLAYAS, NI EN LA CALLE, según sea el caso.

Durante el período vacacional recién terminado se nos informó de las toneladas de basura que se tuvieron que recolectar, diariamente, en la zona de playas y en las calles de la ciudad arrojadas por los bípedos implumes correspondientes.

Así mismo respecto de las consecuencias del reciente meteoro sufrido, se nos dice que “ Mas de 2 mil 200 toneladas de basura fueron recolectadas en Acapulco luego de las lluvias que se registraron durante el fin de semana”(…) “…que la zona de playa y rejillas fue donde mayor problema se presentó”.

Obviamente que la gran mayoría de basura provino de las partes altas del anfiteatro de la ciudad, por el arrastre producido por las avenidas pluviales, basura que fue tirada en la vía pública por gente ignara, irresponsable y carente de toda cultura cívica, que tiran sus desperdicios en plena vía pública, tanto por estar acostumbrados ( aquí se necesita una campaña permanente para educarlos en la materia, así como una reglamentación con las sanciones correspondientes para los infractores, impuestas por personal no corrupto, que podrían ser jóvenes estudiantes de nivel licenciatura), como por la deficiencia en la recolección de los mismos ( aquí deberá acrecentarse la eficacia y eficiencia de los encargados, proporcionándoles los recursos humanos, financieros y materiales menester para cumplir con su responsabilidad).

Pero lo que sí queda claro es que la campaña para evitar que la gente arroje basura en la calle DEBE EMPEZAR YA, DEBE DE SER PERMANENTE, Y DEBE SER COACTIVA ANTE SU INCUMPLIMIENTO. En otros países y en ciudades de nuestra república se ha implementado y ha dado resultados excelentes, lo cual lo podrán constatar quienes hayan viajado por esos lares, y quienes lo han hecho, nos hablan de lo extraordinario que es circular por esas calles limpias, ajenas a cualquier desperdicio ya sea orgánico o inorgánico. La pregunta sería ¿ Por qué aquí no se podría ? y la respuesta es que SÍ, habida cuenta de que tenemos los elementos para tal campaña, y los recursos que se utilizan para dar publicidad a todos los actos públicos de nuestros “próceres” (que se notan diariamente en los medios de comunicación), podrían utilizarse para tan necesario y digno fin.

Es de sobra sabido el hecho de que nuestros connacionales, habituados a arrojar basura en la calle, en nuestro país, cuando salen a los EUA, por poner un ejemplo, no tiran ni un alfiler, ni un cerrillo, ni una colilla de cigarro, pues están advertidos de las grandes multas que se imponen por tirar basura en las calles, incluso yo he visto letreros ( nadie me lo platicó y confieso que quedé estupefacto) que dicen: “ $10,000 dollarsforlittering”. Increíble.

Sin llegar a ese extremo, ni despertar la imaginación de los corruptos, sí urge implementar una campaña permanente al respecto. O usted, aseado lector, ¿qué opina?

De la incertidumbre

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Por Rodrigo Juárez Ortiz


La incertidumbre, todos lo sabemos, es la falta de certidumbre y si nos acercamos al diccionario, éste nos dice que la certidumbre es sinónimo de certeza o certitud, o sea un conocimiento seguro, claro y evidente de las cosas.

Ante esto, nos queda claro que todos en la vida, requerimos de la certidumbre para el efecto de la toma de decisiones que pudieran ser trascendentales para nuestra existencia, en ese momento o a futuro.

Nuestro acaecer cotidiano, en el diario trajín de la vida nuestra, estamos constantemente en la encrucijada que nos ponen los acontecimientos y en virtud de ello, debemos de tomar las decisiones que nuestra inteligencia, preparación y experiencia nos proporcionen para enfrentarlos, conducirlos y superarlos positivamente.

Pero no sería posible, de una manera plena, actuar en consecuencia si no disponemos de un entorno tranquilo, pacífico, seguro, que nos permita realizarnos a plenitud como seres humanos y ese entorno para que nos dé certidumbre, deberá estar enmarcado en el contexto del Derecho, dentro del marco de la normatividad jurídica, para evitar los excesos de los impertinentes y abusivos, así como para regular la extroversión de nuestras voluntades. En efecto, dentro del marco de la legalidad es que podremos tener certidumbre, seguridad en nuestras acciones y paz para nuestro desarrollo completo y eficaz.

Y para ello es menester que tanto gobernantes como gobernados, acatemos, sin discusión, el imperio de la Ley. Caso contrario será el que cada quien haga lo que le dé la gana, que cada quien estuviera en la tesitura de desenvolverse a capricho, aun en contra del respeto obligado al derecho de terceros, vivir en lo que sería lo obvio, la total anarquía.

Aquí lo lamentable es que a partir de las protestas de los miembros de una parte del magisterio, en cuyas acciones se ha introducido la violencia, la comisión de delitos y la falta absoluta de respeto a la normatividad jurídica, los órganos de los tres niveles de gobierno no solo no han hecho lo propio para detener semejantes actos vandálicos, amén de dejar sin clases a sus educandos ( con el inútil intento de dialogar con los inconformes que ya han demostrado sus pretensiones extremas de todo o nada) sino que han dejado impunes tales actos, razón por lo que ahora, la inconformidad social (latente desde siglos atrás), se ha atrevido a manifestarse de forma casi similar, por cuanto a invasión de la vía pública y carreteras y toma de oficinas públicas, pues saben que ante la incapacidad de las autoridades y ante la evidente y obvia impunidad, no les va a pasar nada, habida cuenta de que las sanciones administrativas y penales no se llevan al cabo, incurriéndose en la impunidad total, consecuencia de la aplicación, a modo, de la legislación vigente, en su caso.

La consecuencia es lo más parecido a la anarquía, de toda suerte que los normalistas o el magisterio disidente (por poner solo un ejemplo), en la caseta de La Venta, detuvieron 5 autobuses, bajaron a sus pasajeros y se llevaron a aquellos para sus movilizaciones, pero en presencia de soldados quienes no intervinieron.

Pero como cerecita del pastel, y por la impunidad con que se actúa, actualmente hemos visto cómo los concesionarios del transporte público, han aumentado en este puerto (sin el permiso previo de las autoridades del transporte) dos pesos por el siniestro servicio que prestan en sus destartaladas unidades, con el argumento del aumento en el precio del combustible y de las refacciones, lo que pone contra la pared a los usuarios de dicho transporte pues el ridículo e insuficiente salario mínimo que ganan, no es suficiente ni para los requerimientos mas elementales de la canasta básica. Así se dan casos de quienes solo tienen para su pasaje la cantidad de ida y de vuelta y si le aumentan dos pesos ya lo desbalancearon totalmente, dándose casos como el que una pasajera protestó por el arbitrario aumento y el cafre del vehículo en cuestión “le mentó la madre” como dice la nota en cuestión.

La inseguridad, la violencia ( proceda de donde sea), el trastorno al orden público, el atentar contra el derecho de terceros al actuar motu proprio y solo por intereses personales descuidando el interés colectivo, la falta de capacidad en los que ejercen en los tres órdenes de gobierno como se ha visto de una manera evidente, la falta de visión de Estado o tal vez intereses mezquinos, la galopante corrupción y su concomitante impunidad, así como la falta absoluta de responsabilidad y solidaridad social, nos ponen en jaque, como ciudadanía, en forma vulnerable, en una total incertidumbre cuyo riesgo mas grave sería el actuar con apatía o con desinterés, acostumbrándonos o lo peor, resignándonos. Unamos esfuerzos para superar esta etapa actuando con positividad, O usted, entusiasta lector, ¿qué opina?

De la ley "a modo"...

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Por Rodrigo Juárez Ortiz



En colaboración anterior, hicimos mención a la necesidad de respetar el llamado Estado de Derecho, así como también el que prevalezca el imperio de la ley.

Y es que de acuerdo con los acontecimientos cotidianos que vivimos, la inseguridad, la violencia, la marea delictiva, la corrupción y la impunidad, son entre otros, los agentes que impiden el desarrollo normal de nuestras vidas y que nos alejan, cada vez mas, de una vida en  paz, de una convivencia que nos permita el desarrollo pleno de nuestras capacidades como seres humanos.

Múltiples son los problemas que nos aquejan, sin embargo, focalizándolos en nuestro tiempo y en nuestro entorno, hay algunos de impacto directo que se traduce en, por poner un ejemplo, las protestas de grupos de personas solicitando mil y un servicios públicos o el cumplimiento de promesas de servidores públicos, básicamente ofrecidas en tiempos de campaña, o imitando en el caso mas claro, la de los docentes en contra de la reforma educativa y de la evaluación magisterial por considerar que son reformas laborales que les perjudican en ese renglón, teniendo como rehenes a los niños y jóvenes de México.

Y para presionar al gobierno a que derogue las reformas constitucionales en materia de educación, se han dedicado, de forma violenta y vandálica a realizar conductas, de todos conocidas, que llegan, incluso, a la comisión de delitos, las mas de ellos en materia federal. Acusando al gobierno, si éste actúa dentro de la ley para poner orden, entonces lo amedrentan diciendo que es un gobierno represor y para no parecerlo ante la mirada internacional, entonces les deja la vía libre para actuar con mas violencia y vandalismo, ante la presencia impertérrita de militares o de policías federales y estatales, en donde jóvenes encapuchados secuestran choferes y roban autobuses de pasajeros, en su presencia, y no hacen nada.

De ello se desprende que como había mesas de diálogo con el gobierno federal, no se les ha aplicado la ley, para no entorpecer tal diálogo.

Solo que ha quedado claro que los rebeldes no quieren dialogar, quieren la abrogación total de la Ley, es decir, todo o nada, lo cual no es la premisa elemental de toda negociación que debe de ser en que cada una de las partes debe ceder parte de sus pretensiones para llegar a acuerdos entre ellas en relación con las coincidencias y hacer lo propio con las divergencias.

Pero concomitante a ello, tenemos que los medios nos informan que “accede la Fiscalía a suspender órdenes de aprehensión contra maestros disidentes” con lo cual se paran los pelos de punta, pues la nota dice que  “ los mandos medios les confirmaron (a los disidentes) que hay un respeto total al acuerdo de que no se ejecutará ninguna orden de aprehensión en tanto se mantenga el diálogo con el Gobierno Federal”. Un miembro de la dirigencia cetegista dijo que:” les confirmaron la existencia de 24 órdenes de aprehensión…” y otras carpetas de investigación,  (¿Y la secrecía?Nos preguntamos).”…nos dijeron que todas las acciones se mantienen detenidas y en caso de que haya un acuerdo nacional, se buscará el modo legal para que queden sin efecto de manera definitiva”.  ¡Me doy!  O sea que la ley se aplica a modo, dando “solución” política a una cuestión también involucrada totalmente en lo jurídico.

Pero la actitud totalmente alejada a lo que significa diálogo por parte de los disidentes, ha obligado al gobierno de la República a romper dicho diálogo, pues como dijimos su postura es de todo o nada y así no se puede llegar a ningún acuerdo entre las partes.

Todo ello viene a colación porque si las autoridades, del nivel que sean, aplican la ley “ a modo”, según las circunstancias, y de ello hay infinidad de casos conocidos entre la población, entonces ¿en dónde está el llamado Estado de Derecho? ¿ Con qué certidumbre podemos impartir las lecciones de Derecho quienes lo hacemos en las Universidades para los futuros abogados?  ¿De qué sirven cursos, clases, congresos como el que se celebra hoy en este puerto el XL Congreso Nacional auspiciado por la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos  (CONATRIB)con temas torales sobre los llamados juicios orales o la nueva justicia en materia civil y mercantil, incluyendo lo familiar, si finalmente  los encargados de procurar y administrar la justicia lo hacen “ a modo”, haciendo abstracción del concepto del respeto a la ley. Al respecto habrá quienes opinen que hay que ponderar el nivel de la aplicación de la ley a los casos concretos; de acuerdo, pero dentro de las normas ya establecidas, a sabiendas de que si no nos gustan, se pueden reformar, adicionar, derogar o abrogar, en su caso. O usted, cumplido lector, ¿qué opina?

Del poder del Derecho...

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Por Rodrigo Juárez Ortiz


Si bien es cierto se nos ha dicho, ad nauseam, que vivimos en un Estado de Derecho, son contadas las personas que saben, bien a bien, lo que esto significa, habida cuenta de que “es imposible sostener que Estado y Derecho sean cosas diferentes y que aquél, como realidad natural, sea el supuesto y garantía del Derecho como deber  (autocracia política) ; y tampoco, que el Derecho sea   el supuesto del Estado, en el sentido de que éste solo es tal cuando tiene un contenido específico  (democracia política o Estado de Derecho en sentido técnico); porque para el conocimiento normativo todo Estado es Estado de derecho en sentido teorético” nos dice el Maestro Vallado Berrón.


De ahí que aceptar el absurdo de concebir al Estado como una realidad natural, y que sea el supuesto o garantía del Derecho como deber, implicaría entender al Estado de Derecho como una vacua tautología semántica, toda vez que cabría preguntarse si es que hay un Estado que no sea de Derecho


Aunado a lo anterior, también se nos inculca la idea de que vivimos en una democracia, instituida por nuestra propia Constitución Política, y además participativa, etc., y siendo conscientes de ello, y también consecuentes (lamentablemente no todos) con dichos principios es que realizamos nuestros actos cotidianos en nuestro entorno habitual.


En suma vivimos en un lugar democrático en donde se respeta y acata el Derecho, se respeta y se impone la Ley, vamos, vivimos en el entorno del imperio de la Ley.


Pero resulta que la realidad, la triste realidad, nos refleja una cara muy distinta a la descrita, lo cual nos recuerda que existen situaciones de hecho y situaciones de Derecho.


En efecto, en los últimos tiempos hemos estado viviendo, en el todo el planeta, situaciones de violencia, de descontento social, de pobreza, de hambre, de guerras, y un sinnúmero de situaciones a cualmas, tristes, graves, intimidantes y desoladoras. Y nuestro entorno local no está exento de ello.


Atento a lo anterior, los medios nos dan cuenta de estos casos, en nuestros lares,  pero pocas veces se informa de los resultados efectivos, positivos de las acciones gubernamentales, al respecto.


De ahí que muchos se preguntan por qué, si vivimos en un Estado de Derecho, se siguen cometiendo atrocidades de toda índole ( como el caso insólito del ataque a balazos a la agencia de la Policía Investigadora Ministerial de la Garita, caso grave de falta de respeto a la autoridad y a la Ley)y no solo no se castiga a los culpables, sino que tampoco se les atrapa, menos se les sujeta a juicio y tampoco se les condena (en la mayoría de los casos), a pesar de todas las fuerzas y recursos disponibles para esos efectos. Y no se está hablando de venganza social, solo del cumplimiento de la Ley.


Es el caso que nos relatan los medios que en la caseta de La Venta, en días pasados, miembros de la CETEG, la sitiaron pero aun estando la policía federal presente, bajaron de los autobuses a los  pasajeros, y se llevaron a aquellas unidades. Increíble. También se informa que arribaron a Chilpancingo, en anterior ocasión, a bordo de autobuses “secuestrados” Y por 5 horas sitiaron la Autopista, ante la presencia, solo de observadores de mas de 200 policías federales y un centenar de estatales.


A pesar de todos los actos delictivos de estos manifestantes, el gobierno sigue privilegiando el diálogo, pero también se informa que no se ha despedido a aquellos maestros que dejaron de asistir a sus labores por mas de cuatro ocasiones en un mes, y también que ya se les pagó su salario que no devengaron, con la salvedad de quienes sí justificaron su ausencia y la autoridad educativa manifiesta que ello se debe a un acuerdo con  Gobernación, lo cual es mas que grave pues ello implicaría que la aplicación de la Leysería  negociable, por eso en la Cámara de Diputados se está llamando a cuentas a los secretarios de Gobernación y de Educación por la liberación de los líderes de la CNTE, acusados de diferentes delitos en Oaxaca.


En fin son múltiples los casos, evidenciados ante la opinión pública, en que no se aplica la Ley como ésta ordena, dándole “ solución política” a cuestiones de carácter jurídico. Y si la norma no abarca el asunto en su magnitud, se puede reformar, adaptándola a las necesidades colectivas, pero sin dejar de cumplirla. O usted, responsable lector, ¿qué opina?

 
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