
Alonso, Gallego y Honey (1995) hacen suya la definición que Keefe propone en 1988 acerca de los estilos de aprendizaje: éstos son rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos, con relativa estabilidad temporal, que indican cómo perciben, interaccionan y responden a sus ambientes quienes aprenden, por ejemplo, los estudiantes de una universidad, quienes participan en algún proceso de capacitación o los niños en una escuela primaria. Una manera más simple de decirlo es que los estilos de aprendizaje son preferencias y tendencias altamente individualizadas, que influyen en la manera de aprender de las personas.
Lo anterior podría dar la impresión de que el conocimiento de tales preferencias concerniría únicamente a quienes aprenden, pero según Alonso, Gallego y Honey (1995) dicha impresión sería erronea, porque su conocimiento (y su consideración práctica en la cotidianeidad) resulta muy importante para quienes han asumido en nuestra sociedad la función de enseñar a otros. Los docentes tienden a enseñar cómo les gustaría que a ellos les enseñaran, es decir, enseñan cómo a ellos les gustaría aprender, por lo que su enseñanza gira en torno al estilo de aprendizaje de su predilección. Este proceso interno, inconsciente para la mayoría de los profesores, puede ser objeto de su análisis si se hacen conscientes de éste a través del estudio y medición de sus preferencias para aprender, lo cual se espera que repercuta en algún grado, en sus estilos de enseñanza.
Alonso, Gallego y Honey (1995, pp. 44 y 45) comentan:
La auténtica igualdad de oportunidades educativas para los alumnos no significa que tengan el mismo libro, el mismo horario, las mismas actividades, los mismos exámenes... El estilo de enseñar preferido por el profesor puede significar un favoritismo inconsciente para los alumnos con el mismo estilo de aprendizaje, los mismos sistemas de pensamiento y cualidades mentales.
Por lo anterior, resulta claro que saber más sobre los estilos de aprendizaje y cuál de éstos define nuestra forma predilecta de aprender es importante no solo para los que se supone que aprenden, sino también para los que han asumido la función de enseñar, pues ambos extremos se encuentran conectados de tal forma que es posible aseverar que ningún enseñante, por el simple hecho de asumirse como tal, deja de ser un aprendiz (y probablemente pudiera decirse también, que ningún aprendiz está exento de ser un enseñante potencial capaz de erigirse, tarde o temprano, en un digno sucesor de aquél).
Según los autores anteriormente citados, cuatro son los estilos de aprendizaje (documentados por su investigación empírica):
- Activos: Gustan de nuevas experiencias. Son de mente abierta, no escépticos y les agrada emprender nuevas tareas. Son personas que viven en el aquí y el ahora.
- Reflexivos: Gustan observar las experiencias desde diferentes perspectivas. Reúnen datos para analizarlos con detenimiento antes de llegar a alguna conclusión. Prefieren ser prudentes y mirar bien antes de actuar.
- Teóricos: Suelen ser perfeccionistas. Por lo general, buscan integrar los hechos en teorías coherentes. Gustan de analizar y sintetizar. Para ellos, la racionalidad y la objetividad son aspectos prioritarios.
- Pragmáticos: Su principal característica se relaciona con la aplicación práctica de las ideas. Son relistas cuando se trata de tomar una decisión o resolver un problema. Su filosofía es: si funciona, es bueno
A continuación, se presenta un video sobre los cuatro estilos de aprendizaje que pueden ser evaluados por el CHAEA:
Otras fuentes que pueden consultarse sobre este tema son las siguientes:
- Investigación sobre los estilos de aprendizaje (artículo derivado de una tesis doctoral de la UNED, España. dirigida por Catalina M. Alonso García):

- Cuestionario en línea: http://www.estilosdeaprendizaje.es/chaea/chaea.htm
- Pagina del CHAEA "Estilos de Aprendizaje": http://www.estilosdeaprendizaje.es/menuprinc2.htm
- Para descargar el cuestionario CHAEA (el perfil se genera automáticamente cuando el usuario termina de contestar todo el cuestionario):

Referencia
Alonso, c. M.; Gallego, D. J.; Honey, P. (1995). Los estilos de aprendizaje. Procedimientos de diagnóstico y mejora (6° ed.). Bilbao: Ediciones Mensajero.


































